âLa celulitis me tenĂa mal, pero lo ignoraba. Hasta que un dĂa no quise ponerme un vestido por miedo a lo que iban a ver. Este aceite se volviĂł mi ritual diario, y aunque no soy otra persona, sĂ me siento otra mujer: mĂĄs segura, mĂĄs conectada, mĂĄs yo.â
âTenĂa un short guardado hace años. El dĂa que lo volvĂ a usar, no lo podĂa creer. Mis piernas se veĂan mĂĄs firmes, mĂĄs parejas. Pero lo mejor fue que no me importĂł lo que pensaran. Me sentĂ libre.â
 
 
Al seleccionar una opciĂłn, se actualiza toda la pĂĄgina.